“Django desencadenado”: la fábula de un esclavo en el Salvaje Oeste

Beatriz Jiménez Lobato

¡Hola! Soy Beatriz Jiménez, periodista, viajera incansable, cinéfila, lectora empedernida y loca por la música rock, entre otros intereses. Por favor, no dudes en dejar tu comentario sobre cualquier entrada y, por supuesto, en compartir este contenido todas las veces que quieras. Espero tus opiniones ¡Un saludo! Beatriz

You may also like...

3 Responses

  1. David dice:

    Acertadisima disección de la última del “enfant terrible” de Hollywood.
    Yo, incluso hablaría de 3 partes. La primera, con continuos guiños a la época de los spaguetti western, incluido un pequeño papel para Franco Nero, es una especie de fase de aprendizaje de Django (me recordaba en algunos pasajes al dueto Luke Skywalker – Obi Wan Kenobi de La guerra de las galaxias) y con un ritmo trepidante y algunas escenas memorables: esa primera lección de cazarecompensas en el pueblo del shérif-bandido, la llegada a la plantación del terrateniente interpretado por Don Johnson o la persecución tipo Pelotón Chiflado del Ku Klux Klan.
    Una segunda en la cual la cinta cambia completamente de registro al convertirse el dueto interpretativo en trío con la entrada en escena de Leonardo DiCaprio y que parece que enfanga un poco el desarrollo narrativo. Para mi gusto, esta segunda parte esta también muy bien resuelta y resulta tan interesante o mas que la primera parte, pero es verdad, que el brusco cambio de registro puede desorientar al espectador. Creo que Tarantino, en esta segunda parte, intenta enfrentar a la pareja protagonista con sus antagonistas en todos los sentidos, la pareja formada por DiCaprio y Samuel L. Jackson, como si se mirarán en un espejo que deforma la realidad.
    Si, como muy bien dices, Christoph Waltz esta soberbio en su papel, también se debe destacar la magnífica interpretación que DiCaprio hace de terrateniente negrero Calvin Candie (verdaderamente escalofriante la escena del martillo). Hay que reconocer que últimamente el muchacho nos ha dejado grandes actuaciones (Shutter Island, Revolutionary Road, J. Edgar).
    Y, llegados a este punto, la acción vuelve a girar, hacia la tercera parte a la que me refería al principio, y Tarantino saca toca su “esencia” y la película se convierte en una ensalada de tiros, sangre y muertes desproporcionadas que ensombrece un poco el producto final. También es verdad que está dosis de violencia y sangre, a veces risible a veces dramática y casi siempre exagerada, es el sello que caracteriza a Tarantino.
    En definitiva, una película muy recomendable, si no fuera por las 3 horas de metraje. Excesiva en todos los sentidos. Mi próstata y un servidor agradeceríamos mucho a los directores que se replantearan esta nueva moda de llevar los metrajes a una duración tan insoportable.

  2. David dice:

    Estoy de acuerdo con tu valoración de la segunda parte. Sin embargo, para mí, al margen de la actuación de Christoph Waltz, la mejor parte de la película sucede en la segunda mitad, en particular el cameo del propio Tarantino 😉

    David.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: