Las 6W de los periodistas del mañana que no crecieron en los 90

Pues resulta que Dragon Ball vuelve. Sí, ESTAS MARAVILLOSAS CANCIONES vuelven. Pero volver en plan de locos. Serie nueva, look nuevo, personajes nuevos. El revival que está viviendo la infancia, lo antiguo, lo que estaba antes del efecto 2000 desde que los hipsters tomaron el poder (esa barba te delata Rajoy) ha llegado a su cénit.

No hay súmmum mayor que volver a ver a Goku transformase en supersaiyan para hacer el kamehameha de turno y vengar la muerte de Yamcha. Porque Yamcha siempre moría. Y a Krillin le crecía el pelo cuando se casaba, una bonita metáfora vital. Y es que hay cosas que nunca cambian, como Eddie Murphy, y otras que sí. Cosas que tenemos en los recovecos de nuestra mente y que permanecerán ahí por mucha cerveza, gintónicas o tés rojos que bebamos, y que las nuevas generaciones, cambiantes, ávidas de nuevas tecnologías, criados con Dora la Exploradora, Candy Crushes y Sálvames Deluxe, no conocerán. Porque nunca será igual verle la cara todos los días a Belén Esteban o a los hermanos Matamoros que no saber nunca cómo eran los padres de Vaca y Pollo o el malo del Inspector Gadget. Son cosas. Nuestras cosas.

Y es que poneros ahora mismo en la tesitura del año 2043. Un chico que naciera allá por 2011 tiene ahora 32 años y es periodista de un reputado periódico, si es que hay periódicos reputados. ¿De verdad queremos que nos dé las noticias alguien que escucha Squirtle y piensa antes en una práctica sexual que en Hidrobomba? ¿Alguien que escucha el nombre de Priscila y piensa en ‘Mujeres, hombres y viceversa’ y no en el polluelo blanco y negro con el corazón de oro Calimero? ¿De verdad queremos eso? Porque si eso es a lo que nos exponemos, yo os voy a decir por qué los periodistas y periodistos (esta es sutil) criados en los 90 somos la pera. Los que nacieron antes también, pero por otros motivos, como La Movida o Chiquito. Lo que voy a hacer es demostraros con las 6W de la prensa (qué, cómo, por qué, cuándo, dónde, quién, pero en inglés, porque uvesdobles en español, pocas) el porqué somos la repanocha debido a las series de televisión. Ahí van:

  1. ¿DÓNDE van a buscar la información si nunca encontraron a Carmen Sandiego? Ustedes me diréis cómo alguien que no se desvivía por saber qué significaba la pista que dejaba esa mujer de rojo (he escrito esto y la similitud con la regla femenina es incalculable) va a saber moverse para llenarse de experiencias y encontrar fuentes offtherecord. Pensad que es gente, de por sí, escéptica, porque si somos escépticos ahora que hemos visto un conejo zombie y un perro-esqueleto en La Pajarería de Transilvania, imaginaos en 2043 que ni tendrán respeto por los animales. En 2043 no podrían poner Los Thornberrys: la niña pija, el padre cazador, la madre que nadie sabe que está, un mono, uno que parece que viene de la Prehistoria y la que habla con los animales… ¿no os recuerda extrañamente a la Familia Real? En fin, que esa gente seguro que falla el quesito azul en el Trivial por no haber visto Willy Fog, que encima tenía opening de Mocedades. Bueno, en el Trivial o en el Triviados.
La ceja, esa insinuación, ese poderío, ThugLife
  1. ¿CÓMO van a saber describir las partes de un problema si no han visto todas las partes de Érase una vez…? Esta gente, ahí donde los veis de pequeño, no se imaginará nunca por sus venas a glóbulos rojos cargando pequeñas burbujitas de oxígeno, a naves espaciales por su interior para llevar las órdenes de un lado para otro, a un señor con barba en su cerebro diciendo esto sí, esto no. Y lo mismo con Los inventores o con Érase una vez el hombre. Pues esa gente va a tener que dilucidar qué es importante y qué no de un hecho noticioso. Vaya tela. Hombres y mujeres que no diferenciarían Digimon 1 de Digimon el resto van a diferenciar si lo que yo necesito saber es una cosa o la siguiente. Yo no me fío desde ya. Pensad en la sección internacional: yo entendía a Pingu, ¿a quién entiendes tú, a Mario Casas? No es lo mismo: uno es un pingüino y el otro está hecho de plastilina, tú me dirás.
  2. ¿QUÉ derechos de la mujer van a defender si jamás se identificaron con Xena, la princesa guerrera?  O con cualquiera de Las Supernenas. Cactus, por ejemplo, molaba un petardo. O Sakura, Cazadora de Cartas. Una grande entre las grandes. Lo mismo da. Bueno, no. Las 3 mellizas. Ahí no te identificabas con ninguna. De hecho a esas sí que habría que ponerlas derechas. Pero la idea está ahí, latente. La igualdad de sexos iba implícita en las series, excepto el Dr. Granudo, que iba con Bimbela y Sinistra. Pero que el hombre y la mujer son idénticos se nos inculcaba sin que nos diéramos cuenta: Xena tenía a Hércules, todo lo que hacía Isidoro lo hacía por su novia Sonia (nombres muy felinos estos), Reena y Gaudy. O mujeres al poder, hembrismo power del tirón: Azuki, Punky Brewster, Blossom, Sherezade, Leticia Sabater,…

    El de la derecha, el de la derecha
  3. ¿CUÁNDO piensan obtener las noticias si no es de noche y con ayuda de las Gárgolas? O en el recreo de La Banda del Patio. Seguro que estas nuevas generaciones acaban siendo unos Whom. ¿Recordáis aquel capítulo, cuando se ponía de moda decir la palabra Whom? Jo, qué buena era esa serie. O cuando se descubre que Spinelli es una Ashley. Incluso enseñaba cosas de modas y fashionistas, pero también a ser uno mismo. Otra cosa que los nacidos después del año 2000 no tendrán ni idea. Casi seguro que se visten como los amigos de Pipper Ann, aquellos que eran los perroflautas primigenios. O como la propia Pipper Ann. De verdad, esta gente no va a tener ni idea de obtener una noticia.

    El macguffin eran 3 disquetes. Es todo lo que he de decir al respecto.
  4.  ¿QUIÉN se va a dedicar a retransmitir partidos si no saben lo que atraen los partidos de chavales de 15 años en Japón? Joder, es que Oliver y Benji llenaban putos estadios. Enteros. El Bernabéu en su totalidad para ver a esos prepúberes ir todos hacia adelante, sin mirar atrás. Pero los prepúberes de hoy, como habrán pasado una infancia tan anodina, no sabrán de lo que son capaces los niños. Rugrats. Esos bebés eran la hostia al cuadrado. Pero si hablaban y resolvían problemas del primer mundo en lo que te dura un capítulo. No eran bebés, eran una mina de oro. El laboratorio de Dexter. Ese niño tenía un laboratorio, construido por él, para él, debajo de su casa. Creo que eso dice mucho de la infancia de los 90. ¿Un niño de hoy va a tener un laboratorio? No, claro que no. Los niños de hoy procrastinan y de ciencia aprenden lo que enseñen en El Hormiguero, que es muy útil todo. Y aunque tuviera el laboratorio, no tendría subvención. Así que el resultado es el mismo.

    Falta Castolo
  5. Y, sobre todo, ¿POR QUÉ iban a ser periodistas si lo que va justo antes del Telediario es un capítulo de Los Simpsons, pero de los nuevos? Es que parece que ya lo hacen por joder. Esos niños y niñas ya no ven Los Simpsons. Ya no saben lo que es hacer periodismo objetivo. El día que los programadores de las cadenas se den cuenta del daño que se han hecho a sí mismas, ese día, todos nosotros nos reiremos en nuestra tumba (si es que estamos muertos, que espero que no, aún conservo la esperanza de que hayamos mutado inmortales) como ESTE NIÑO, el único del que me fío.

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