Maps to the stars: el lado oscuro de Hollywood

La industria cinematográfica estadounidense es única a la hora de promocionarse: sus grandes producciones, el lujo, las rutilantes estrellas, el éxito, el poder y el dinero. Pero detrás de semejante oropel se esconde muchas veces una triste realidad, que David Cronenberg se encarga de mostrar en Maps to the stars. Cronenberg realiza aquí una crítica feroz a todo el entramado de Hollywood, sacando el lado más oscuro de la fábrica de sueños.

Julianne Moore es Havana Segrand, una actriz que lucha por hacerse con el papel que hizo famosa a su madre, con la que mantenía una relación muy complicada, mientras intenta superar sus traumas con la ayuda de un charlatán que escribe libros de autoayuda (John Cusack). Cusack es, a su vez, el padre de dos hijos problemáticos: Agatha y Benjie Weiss. Mientras Agatha (Mia Wasikowska) vuelve al hogar tras haber sido internada en una institución mental, Benjie (Evan Bird) es la estrella juvenil de un éxito televisivo.

Una historia donde las grandes estrellas son desmitificadas, mostrándolas como seres caprichosos, inmaduros, envidiosos y celosos del éxito ajeno, personas mezquinas que viven por y para el éxito y las apariencias.

Quizás lo más triste es que nada de lo mostrado en la pantalla, por desmesurado que sea, resulta inverosímil. Cómo dudar que, tras las deslumbrantes estrellas de Hollywood, se esconden seres humanos con grandes problemas de autoestima o traumas psicológicos que superar, cuando la realidad nos recuerda casos como los de Philip Seymour Hoffman, Robin Williams o Heath Ledger. O cómo asombrarse ante el problema de drogas de una estrella infantil, cuando todos sabemos que Drew Barrymore era adicta cuando tenía 9 años. Muñecos rotos, los llamamos, que esconden una debilidad extrema bajo el papel que interpretan de puertas afuera.

Obviamente, si uno conoce un poco la filmografía del realizador canadiense, tampoco se sorprenderá al saber que Cronenberg lleva la historia hasta el esperpento, buceando, como solo él sabe hacer, en el lado más podrido de la sociedad.

Hay que destacar el trabajo de Mia Wasikowska, en mi opinión quien realiza la mejor interpretación de todo el reparto; ya que, en esta ocasión, Julianne Moore no resulta tan brillante como nos tiene acostumbrados, y, si bien es verdad que su personaje es bastante extremo, su interpretación no deja de resultar demasiado afectada.

Desmesurada y retorcida, sobre todo en su tramo final, Maps to the stars es una fascinante y demoledora sátira, casi una parodia, del dorado mundo de Hollywood y sus estrellas.

Lo mejor: la perversidad de la que hace gala Cronenberg al exponer a estos tristes y despreciables personajes.

Lo peor: la interpretación forzada y antinatural de Evan Bird.

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