“Prisioneros”: la delgada línea gris

prisioneros

El director canadiense Denis Villeneuve, que sorprendió con el intenso drama de Incendies, debuta por la puerta grande en Hollywood gracias a este interesante y complejo thriller, que consta con un admirable elenco de actores, encabezado por Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal.

Prisioneros se adentra en los efectos, consecuencias y acciones que produce la desaparición de dos niñas para sus respectivas familias, especialmente cuando uno de los padres, interpretado por Jackman, decide tomarse la justicia por su mano.

Villeneuve ha creado un oscuro thriller, donde destaca la intriga y el suspense, pero también el drama de unos personajes que se alejan del estereotipo de buenos y malos, moviéndose por una fina línea gris donde víctimas y verdugos pueden cambiar sus roles fácilmente.

Prisioneros arranca con unos primeros 45 minutos absolutamente brillantes, donde el thriller es más patente, con un ritmo y una narración al servicio de un impecable suspense, perfectamente construido gracias a una inteligente realización y acompañado por una muy adecuada banda sonora.

Tras ese fantástico comienzo, Prisioneros se adentra en territorios pocas veces explorados (adecuadamente) por los thrillers hollywoodienses: una profunda reflexión sobre la violencia, la venganza y el lado más oscuro de los seres humanos. Villeneuve huye de los arquetípicos personajes 100% buenos o malvados, retratando toda una gama de grises que queda en manos del espectador enjuiciar. Retoma, también, uno de los temas de su aclamado anterior trabajo, Incendies, sobre víctimas y verdugos, incidiendo aquí en la delgada línea que puede a veces separar a unos de otros.

Lo que empieza como un brillante, pero clásico, thriller, se convierte en un estudio sobre la violencia, la naturaleza humana y el efecto demoledor de la tragedia. Es en esta segunda parte donde el ritmo cambia, con una narración exhaustiva y más pausada, que puede resultar un poco lenta en algunas ocasiones, influida también por una inusual duración en este género, de dos horas y media de metraje. Pero, como he dicho anteriormente, éste no es un thriller al uso, aunque por supuesto tenga todos los elementos de un refinado suspense.

Además de la realización de un director con talento, Denis Villeneuve, hay que destacar la interpretación de todos y cada uno de los actores que participan en el filme: Paul Dano, Melissa Leo, Viola Davis, María Bello, Terrence Howard, Hugh Jackman y, especialmente, Jake Gyllenhaal, que están fantásticos en sus respectivos papeles; y resaltar especialmente la inquietante y excelente fotografía, de Roger Deakins.

Lo mejor: la inmersión en la parte más oscura del ser humano; la dirección de fotografía por parte de Roger Deakins; y la interpretación de todo el elenco de actores, con mención especial a Jake Gyllenhaal.

Lo peor: la duración excesiva de la cinta, que provoca que ciertos pasajes resulten un poco lentos.

2 Comments on ““Prisioneros”: la delgada línea gris”

  1. Estupenda película, me gusta muchísimo el mensaje que
    transmite acerca de cómo el ser humano es capaz de infligir un daño
    insufrible a otra persona únicamente para poder solucionar sus
    problemas, ¿hasta dónde podemos llegar…?. Agradecimientos
    especiales a http://www.bollacos.com porque de no ser por sus excelentes
    críticas no hubiera ido a verla.

    1. Hola Felipe, totalmente de acuerdo con lo que comentas, es increíble ver cómo la gente puede cambiar, transformarse y hasta convertirse en un monstruo si se dan ciertas condiciones. Creo que el director lo muestra perfectamente, cómo las víctimas se convierten en verdugos.
      Muchas gracias a ti por seguir el blog y fiarte de mis opiniones, me alegro mucho de que hayas disfrutado de la película 🙂
      Espero leer más comentarios tuyos en el futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.