Argo: cuando la realidad supera la ficción

Argo es la tercera película de un fantástico director, Ben Affleck, protagonizada, entre otros, por un limitado e inexpresivo actor, Ben Affleck.

Así es, Affleck, que no tiene mucho talento como actor, se nos presenta como un más que prometedor director de cine. Ya lo demostró en la interesante Adiós, pequeña, adiós y sobre todo en la estupenda The Town. Ciudad de ladrones, y lo ha vuelto a confirmar con esta magnífica Argo.

Su última cinta recupera un hecho real, ocurrido en Irán entre 1979 y 1980, durante la crisis de los rehenes norteamericanos en la embajada de EE.UU. en Teherán, debida a la revolución islámica.

La historia comienza con un acertado prólogo, donde se deja clara la responsabilidad y apoyo de los EE.UU. en la instauración de la dictadura monárquica del Sha Mohammad Reza Pahlevi. A continuación, la cámara nos sumerge de lleno en la revolución que acabaría con el derrocamiento del Sha. Tras la acogida en suelo norteamericano del depuesto Sha, la embajada de Estados Unidos fue atacada por los revolucionarios, que tomaron como rehenes a todos los que allí se encontraban, salvo a 6 estadounidenses que pudieron escapar de la embajada y se ocultaron en la residencia del embajador de Canadá.

Tony Mendez, experto en rescates e interpretado por Affleck, será el encargado de idear un plan para rescatar a los 6 escapados y llevarlos sanos y salvos a EE.UU. Dicho plan consistirá en fingir la búsqueda de localizaciones para una falsa película de Hollywood de ciencia-ficción, titulada Argo.

Lo mejor de esta interesante cinta es el control del suspense que se crea en torno a toda la operación, y que consigue que el espectador asista nervioso a la resolución de este increíble plan. Y sobre todo que, aunque se conozca de antemano el final de la historia, logra que el espectador se implique en la misma huida, sintiendo la tensión y la incertidumbre ante el destino de los protagonistas. Así, Affleck maneja de manera brillante el suspense sobre el éxito o fracaso de la operación, recordándonos al maestro Hitchcock.

Otro de los aciertos de esta admirable cinta es el fantástico reparto. Por un lado, encontramos a un excelente trío de actores que bordan su personaje: Bryan Cranston (Breaking Bad), como Jack O’Donnell, el supervisor de Tony Mendez en la CIA; Alan Arkin (Pequeña Miss Sunshine), como Lester Siegel, el director de la supuesta película; y John Goodman (El gran Lebowski), como John Chambers, un especialista de maquillaje de Hollywood. Por otro, la oportuna decisión de elegir actores no demasiado conocidos para dar vida a los 6 funcionarios escapados de la embajada estadounidense, que aporta más veracidad a la historia.

Y eso precisamente, la veracidad a los hechos ocurridos, es otro de los logros de esta Argo, donde se ha querido ser fiel a los sucesos reales, con una reconstrucción histórica cuidada tanto en las imágenes como en la producción artística; y que queda de manifiesto al final del film, donde se nos muestran las imágenes reales tanto de la revolución iraní y el asalto a la embajada como de los propios protagonistas.

Incluso Affleck, a pesar de sus manifiestas limitaciones como actor, nos ofrece una actuación mejor de lo que se puede esperar de él, aunque mantenga la misma expresión durante las 2 horas de metraje y quede en evidencia en comparación con el resto de intérpretes.

Lo mejor: disfrutar del Affleck director de cine, el suspense al más puro estilo Hitchcock y el acertado reparto.

Lo peor: la presencia del Affleck actor como protagonista de la historia.

One Comment on “Argo: cuando la realidad supera la ficción”

  1. Estupendo resumen de una entretenida película. Affleck consigue mantener el suspense hasta el final, cosa nada fácil tratándose de un suceso del que se conoce el desenlace. Estupendos actores secundarios, sobre todo Alan Arkin, y más que meritoria la actuación del propio director.

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