Assassin’s Creed: aprobado alto


Hace poco, leí un artículo que decía que Michael Fassbender se jugaba gran parte de su futuro al éxito de esta adaptación del conocido videojuego Assassin’s Creed. Porque Fassbender no es solo el máximo protagonista de esta cinta, sino que ha ejercido de productor, invirtiendo económicamente en esta arriesgada propuesta. Arriesgada porque Fassbender nada tiene que probar ya. Es uno de los mejores actores de la actualidad, respetado por crítica y público; por eso, enfrentarse a todos los fans de la saga de Ubisoft puede parecer un movimiento cuanto menos sorprendente.

Dicho esto, tengo que confesar que desconozco el videojuego en el que está basada esta producción. Como dice un compañero mío, yo me quedé en Prince of Persia. Por eso, solo voy a hablaros del filme en sí, sin poder analizar lo adecuada o no de su adaptación cinematográfica.

Y, con ojos de neófito, Assassin’s Creed es un brillante espectáculo de acción. Aquí, Cal (interpretado por Fassbender), se ve envuelto en una guerra milenaria, entre templarios y assassins, en lucha por el control o protección del libre albedrío de la humanidad. Gracias a los estudios de la doctora Sofia (Marion Cotillard), Cal revivirá los recuerdos de uno de sus antepasados, Aguilar, nada más y nada menos que en la España de la inquisición de 1492.

Para contar esta peculiar historia, Fassbender ha contado con un viejo conocido, Justin Kurzel, quien ya dirigiera al combo Fassbender/Cotillard en la maravillosa Macbeth. Y, una vez más, Kurzel ha demostrado ser un realizador superlativo, capaz de crear una impresionante muestra del cine de autor más personal y arriesgado (en Macbeth) y de ofrecer un giro de 180 grados, firmando una intensa y entretenida cinta de aventuras con alma de blockbuster en Assassin’s Creed.

Las escenas de acción están rodadas con una maestría que sorprenden al saber quién se encuentra tras la cámara, resultando apasionantes y brillantes por igual. Además, una perfecta banda sonora para la ocasión termina de dar empaque a lo que resulta un vibrante espectáculo.

Ayuda, además, la acertada decisión de que dichas escenas de acción estén realizadas por actores o especialistas, dejando los efectos especiales para otros aspectos de esta curiosa historia. Y no puedo dejar de mencionar la gran labor de todo el reparto: de Michael Fassbender poco puedo añadir ya que no haya expresado antes en este blog, simplemente es uno de los mejores actores de la historia del cine y aquí realiza un gran trabajo; muy bien acompañado por un casting repleto de grandes nombres, Marion Cotillard dándole la réplica, los veteranos Jeremy Irons, Brendan Gleeson y Charlotte Rampling derrochando experiencia, sin olvidar el pequeño papel del español Javier Gutiérrez como Torquemada.

En resumen: una entretenida e interesante cinta de pura acción, con un director e intérpretes de primer nivel.

Lo mejor: la puesta en escena del siempre sorprendente Justin Kurzel, con la ayuda de una adecuadísima banda sonora; Michael Fassbender, porque es simplemente fantástico.

Lo peor: algunos fallos o incongruencias del guion.

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