Comanchería: el que roba a un ladrón…

Si no se debe juzgar un libro por su cubierta, mucho menos un filme por su título. Especialmente en el caso de Comanchería, el título traducido más absurdo de la temporada que esconde en realidad una de las producciones más maravillosas del año.

El verdadero título de esta joya es Hell or high water, que se podría traducir como pase lo que pase o a toda costa. Mucho más acertado y adecuado para lo que nos cuenta el director David Mackenzie; que no es otra cosa que un western reconvertido en thriller con elementos de road movie.

Un muy clásico western que muestra la actualidad de la América profunda, pero que bien podría valer para cualquiera de los sitios que se han visto castigados por la crisis.

En un mundo en que solo importa el dinero, donde los bancos se han enriquecido a costa de los ciudadanos, a los que siguen sangrando y hasta desahuciando, dos hermanos toman la decisión equivocada a pesar de tener buenas razones para ello.

Así, estos dos hermanos, tan distintos, uno (Chris Pine) inteligente, centrado y hasta ese momento honrado, y el otro (Ben Foster) peligroso, temerario y con pocos escrúpulos, se unen para robar los bancos que previamente les han robado a ellos.

Y en contra, otra pareja antitética, un veterano ranger, interpretado a la perfección por Jeff Bridges, y su compañero, Gil Birmingham, que soporta estoicamente sus comentarios racistas.

Que Jeff Bridges es capaz de regalarnos una fantástica interpretación no debería sorprender a estas alturas a nadie, y aquí lo vuelve a hacer, creando un personaje tópico pero lleno de matices y veracidad. Lo que sí puede asombrarnos es descubrir a un Chris Pine que aquí realiza un gran papel. Y lo cierto es que todo el reparto está a un grandísimo nivel, lo que contribuye a hacer también más grande esta genial producción.

Pero sin duda, lo mejor del filme es su inspirado guion, un libreto ingenioso, ágil y muy divertido, con unos diálogos brillantes y llenos de un agradecido sentido del humor.

En conclusión, a pesar de su alma de western, Comanchería no podría ser más actual, reflejando la situación económica y social del supuesto mundo desarrollado. Y lo hace con un sentido del humor excelente y con dos magníficas parejas de compañeros a priori imposibles que en realidad se aprecian más de lo que quieren dejar ver.

Lo mejor: el inspirado guion y el gran sentido del humor. Las interpretaciones de un gran Jeff Bridges y un sorprendente Chris Pine.

Lo peor: nada, Comanchería es el perfecto ejemplo del mejor cine norteamericano.

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