Kubo y las dos cuerdas mágicas: derroche de imaginación


En realidad, esta crítica debería titularse, siguiendo el eslogan publicitario, la increíble sensación de venirse arriba, tras observar anonadados las maravillas que el director Travis Knight y el estudio Laika nos han regalado en esta fabulosa Kubo y las dos cuerdas mágicas.

Y esa sensación se tiene ya tras visionar los primeros minutos de esta excelente producción, cuando en medio de un mar embravecido observamos atónitos como una joven mujer salva a un bebé, Kubo, y sabes instantáneamente que has acertado, que ésta va a ser tu película.

Una auténtica maravilla del cine de animación, que mezcla la tradicional técnica del stop motion con el moderno 3D. Y el resultado es un conjunto deslumbrante, que despliega una apabullante belleza visual que causa auténtico asombro.

Puede que este filme muestre una sencilla historia, Kubo debe partir en busca de unos míticos objetos que garantizarán su seguridad frente a una amenaza que tiene sus raíces en la relación de sus padres, pero el despliegue visual es de tal belleza, que realmente pierde importancia. Lo único relevante es cómo consigue Travis Knight envolvernos en un mundo de fantasía que derrocha imaginación en cada fotograma.

El estudio Laika, que ya nos regaló otras interesantes producciones como Los mundos de Coraline, Los Boxtrolls o El alucinante mundo de Norman, ha dado un gran paso de calidad con esta preciosa, bellísima Kubo y las dos cuerdas mágicas, de momento la mejor película de animación de 2016.

Y, aunque pueda sorprender que en una producción que tiene a Japón y su mitología como afortunados protagonistas y referentes se hayan elegido a actores occidentales para poner la voz de los personajes, sin duda hay que admitir que Charlize Theron, Matthew McConaughey, Ralph Fiennes, Rooney Mara y Art Parkinson han hecho un gran trabajo.

Lo mejor: absolutamente todo, especialmente la fantástica factura visual; las fabulosas creaciones en origami que Kubo consigue con su shamisen (instrumento tradicional japonés)

Lo peor: absolutamente nada

2 Comments on “Kubo y las dos cuerdas mágicas: derroche de imaginación”

  1. Ay, me encanta. Para mí fue un disfrute desde el primer segundo hasta el último. Tanto a nivel de historia, como a nivel estético, una maravilla. Me alegra que te haya gustado 🙂

    1. Sí, lo mismo me pasó a mí, disfruté de la película desde el primer minuto, es una auténtica maravilla y me ha encantado. Y encima me ha sorprendido toda la parte visual, preciosa. Sin duda es también una de las mejores películas que he visto este año.
      Gracias por el comentario Sandra 🙂
      Beatriz

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