“Las flores de la guerra”: el sacrificio ante el horror de la contienda

La última película del director Zhang Yimou (Hero) tiene lugar durante la masacre de Nanking, en 1937, durante la guerra chino-japonesa. El ejército imperial japonés entró en la entonces capital china, Nanking, asesinando a más de 200.000 personas, violando sistemáticamente a mujeres de diversas edades (incluidas niñas) y realizando atrocidades que todavía son fuente de disputa entre las dos naciones.

Más que en la masacre en sí, Zhang Yimou pone su interés en la reacción de las personas que se vieron atrapadas durante la incursión japonesa. John Miller, interpretado por Christian Bale (El caballero oscuro), es un empleado de funeraria que acude a una iglesia a enterrar al sacerdote de la misma, y que intenta aprovecharse de las posibilidades que se le ofrecen. Allí encontrará a un grupo de jóvenes estudiantes, niñas de apenas 12 años, que intentan escapar de la matanza refugiándose en el templo. Hasta allí también llegará un grupo de prostitutas, que intentan salir de la capital por todos los medios.

Tanto niñas como cortesanas pondrán todas sus esperanzas en Miller, el único que puede protegerlas y ayudarlas por su condición de occidental. El personaje de Bale, nada convencido en un principio, reaccionará ante la crueldad del ejército invasor, convirtiéndose en el protector de estas mujeres, pretendiendo ser el sacerdote de la iglesia donde todos se refugian.

Más que en mostrarnos la masacre, que ejerce de telón de fondo, la verdadera intención de Yimou es presentarnos la mejor cara del ser humano, y su superación en los peores momentos de la guerra: el sacrificio y el amor frente al horror y la violencia. Cómo lo peor de lo que es capaz el ser humano puede revelar lo mejor en los otros, que ofrecerán lo único que tienen, su vida, para proteger a los demás.

Christian Bale, en su papel de improvisado antihéroe, está simplemente fantástico, como siempre. Bien acompañado por el resto del reparto, donde también destaca la bellísima, dulce y sensual prostituta interpretada maravillosamente por la debutante Ni Ni y la joven Xinyi Zhang, como una de las estudiantes.

Resaltar también el virtuosismo esteticista de Zhang Yimou, capaz de dejarnos unas imágenes poderosas, de gran belleza, en contraposición con el horror que rodea a la historia.

No se trata del mejor trabajo de este gran director, que tiene en su haber películas maravillosas como Sorgo rojo, La linterna roja o La casa de las dagas voladoras, pero sí es una película recomendable e interesante de disfrutar, donde la luz se abre paso a través de la oscuridad de la guerra, y donde la humanidad, el sacrificio y el amor son los verdaderos héroes de la historia.

Lo mejor: las bellas imágenes que nos regala Zhang Yimou y la interpretación de Christian Bale y la bella Ni Ni.

Lo peor: el abuso de la cámara lenta para subrayar momentos dramáticos.

2 Comments on ““Las flores de la guerra”: el sacrificio ante el horror de la contienda”

    1. Sí, reconozco que ver a Christian Bale supuso el 50% de las razones de querer ver esta película, es simplemente maravilloso. El otro 50% fue ver una nueva película de Zhang Yimou, pero aún así siempre ayuda poder ver a este monstruo de la interpretación e increíblemente atractivo actor.

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