Muse: espectáculo en la tercera fase

El concierto de Muse ayer, 20 de octubre, en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid, transciende la misma música, aunque, por supuesto, supuso su máxima expresión.

Con el abarrotado Palacio a oscuras, la nave de Encuentros en la tercera fase nos trajo, bajo luces rojas acompasadas con el ritmo de la música, a estas 3 estrellas de Devon, que nos avisaban de que nuestro modelo económico y político han convertido a nuestro mundo en algo Unsustainable (insostenible).

El trío británico había colgado el cartel de entradas agotadas a las pocas horas de poner a la venta los tickets de su concierto madrileño. En una entrevista, los integrantes de Muse contaban que, ya que el público iba a invertir una cierta cantidad de dinero en sus entradas, lo mínimo que podían hacer ellos, como grupo, era ofrecer el mejor espectáculo que una banda pudiera proporcionar. Y lo cumplieron, vaya que sí.

El de ayer fue un concierto memorable, de esos que se graban en tu memoria como uno de los mejores a los que has tenido la suerte de asistir. Un Espectáculo, en mayúsculas, con un impresionante despliegue de pantallas y un apabullante juego de luces, que convencieron a todos los asistentes de que estos músicos realmente habían aterrizado con su nave espacial para tocar entre los 16.000 fans que se apiñaban en el Palacio madrileño.

Muse apostaron fuerte desde el principio, ofreciendo varias de sus mejores canciones, con esa fuerza y esa energía arrebatadora marca de la casa. Tras ganarse así a un más que entregado público, el descenso de una pirámide invertida, plagada de pantallas, sorprendió todavía más a unos fans que miraban hipnotizados el escenario y a esos tres músicos venidos de otro mundo para asombrarnos con su avanzada tecnología.

Pero, además, pudimos disfrutar de un fantástico concierto, donde las mejores canciones de su discografía se intercalaban con los nuevos temas de su último álbum, The 2nd law; donde vimos a Matt Bellamy, cantante, compositor y líder de la banda, disfrutando como nunca sobre un escenario; donde las dos horas de máximo espectáculo se pasaron como si fueran media hora, y que nos dejaron a todos las ganas de comprar un billete de avión hacia el próximo destino de este grupo, para disfrutar de nuevo de un concierto pensado con mimo, hasta en sus más mínimos detalles, para entretener, sorprender y maravillar a un público que abandonó el recinto pensando que cada céntimo de lo pagado, cada grito, cada letra cantada y cada aplauso ofrecido habían merecido la pena.

One Comment on “Muse: espectáculo en la tercera fase”

  1. ¡¡Suscribo cada palabra!! ¡Un conciertazo! O cómo hacer que dos horas parezcan sólo media. Lo que todos buscamos en un concierto: espectáculo, entrega, conexión, las canciones que esperas… ¡van camino de ser los más grandes!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.