Parásitos: lucha de clases

Resulta complicado escribir sobre esta fantástica Parásitos sin desvelar nada de la trama. Pero claramente sería contraproducente revelar lo que ocurre en esta sorprendente producción.

Baste decir que el realizador Bong Joon-Ho (The host, Snowpiercer, Okja) nos muestra dos realidades diametralmente diferentes. Un abismo entre las clases más altas y bajas de Corea del Sur (o de cualquier otro país). Personificadas en dos familias, idénticas en sus componentes (padres y dos hijos, chico y chica), que no dejan de conformar el reflejo enfermo y distorsionado de un mundo privilegiado sobre otro no afortunado que sobrevive a la miseria, y que solo se encontrarán, primero, gracias al azar y, posteriormente, a causa de una serie de argucias tan crueles como divertidas.

Porque seguimos con el juego de los espejos, de la feroz crítica social a las desigualdades, a una mirada mordaz, con un humor negrísimo, de unos personajes que solo buscan salir de las cloacas hacia ese paraíso inalcanzable que poseen esos otros reflejos acomodados. Y así, la risa terminará tornándose en horror, en una explosión de violencia que no es sino una llamada de atención (por otra parte, tan típica del cine de Joon-Ho).

Parasite, Parásitos, Bong Joon-Ho

Gran Palma de Oro en el Festival de Cannes, el filme busca constantemente sorprender al espectador, que no sabrá el camino que puede seguir la narración. Gestionando además el ritmo y el tono de la producción, que siempre ha sido una de las obsesiones del realizador coreano, consiguiéndolo con tanto oficio como maestría en la puesta de escena.

Respecto a las interpretaciones del elenco (Song Kang-ho, Lee Seon-gyun, Jang Hye-jin, Jo Yeo-Jeong, Choi Woo-Sik, Park So-Dam, Jung Ji-So), en esta ocasión no puedo valorarlas, al haber visto la película (lamentablemente) en su versión doblada.

Así que: sí, elimina prejuicios por el hecho de que sea una producción coreana, y no dejes de disfrutar de esta asombrosa producción; y, ya de paso, puedes recuperar parte de la filmografía anterior del director (Snowpiercer, The host), muy recomendable.

Lo mejor: la cantidad de discusiones (sociales, éticas, morales) que puede provocar la visualización del filme, maravilloso.

Lo peor: por decir algo, quizás la duración de la película (que para nada resulta larga).

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