“Perder la razón”: camino a la infelicidad

Las primeras e impactantes escenas de esta producción nos muestran a una mujer desconsolada en la cama de un hospital, que pide incansablemente que sus hijos sean enterrados en Marruecos. La siguiente imagen nos enseña cómo cuatro pequeños ataúdes blancos son introducidos en un avión. El resto de los 111 minutos de esta cinta darán respuesta a las incógnitas que plantean esas aciagas imágenes.

Perder la razón, del director Joachim Lafosse, es fundamentalmente la historia de una mujer, Murielle, interpretada maravillosamente por una actriz inmensa, Emilie Dequenne (Rosetta), justa ganadora del Premio a la Mejor Actriz en Una Cierta Mirada del Festival de Cannes 2012.

Murielle conoce y rápidamente se enamora de Mounir (Tahar Rahim, Un profeta), un emigrante marroquí, que se encuentra bajo la protección del doctor André Pinget (Niels ArestrupUn profeta). Pero lo que parecía una bella relación con el hombre del que se enamora se convierte poco a poco en un infierno para Murielle.

Este intenso largometraje versa sobre las relaciones disfuncionales y de dependencia, con un impacto especialmente duro para Murielle, que se ve atrapada en medio de ellas, y que sufrirá los efectos del machismo y del maltrato psicológico hasta destruir su vida y su personalidad.

Emilie Dequenne ofrece una actuación impresionante, en la que parece transformarse físicamente. Es casi imposible reconocer a la luminosa, radiante, feliz y bella Murielle enamorada del principio, en la mujer anulada, deprimida y desesperada en la que se convierte.

Los coprotagonistas masculinos, Tahar Rahim, como su esposo, y Niels Arestrup, como su mentor André, que ejercen esas malsanas relaciones de dependencia entre ellos y de desaprobación continua hacia Murielle, no se encuentran a la altura de la interpretación de la actriz belga, que se come literalmente la pantalla y es capaz de mostrar una variada gama de emociones con una naturalidad desgarradora.

Un drama sobrecogedor, conmovedor y estremecedor sobre lo que ocurre puertas adentro en la vida de una familia cualquiera, una vez que el primer periodo de intensa felicidad del enamoramiento ha terminado.

Lo mejor: la espléndida interpretación de Emilie Dequenne.

Lo peor: las pocas oportunidades comerciales que tiene una cinta de este tipo, a pesar de su calidad.

4 Comments on ““Perder la razón”: camino a la infelicidad”

  1. La peli me gustó mucho,aunque no tiene ‘acción’ te engancha desdd el principio.

    La interpretación de la protagonista es impresuonante y como va cambiando físicamente.

    Un filme muy recomendable.

    Un saludo.

    1. Totalmente de acuerdo, Ruth. Es verdad lo que comentas que, pese a tener un ritmo narrativo más pausado, es una historia que te engancha desde el principio. Cierto, me impresionó muchísimo la transformación de la actriz, fascinante. Muchas gracias por el comentario 🙂

  2. Un drama muy impactante, sobre todo por ese final que, de alguna manera, te esperas conforme ves a la protagonista (inmensa actriz, como comentas) sumirse poco a poco en la infelicidad. Un saludo desde Bélgica!

    1. Cierto, Juan, es una historia que te pone literalmente la piel de gallina. Sí, yo disfruté especialmente con la interpretación de la actriz protagonista, una auténtica maravilla.
      Ya me contarás qué haces por esas tierras 🙂 Gracias por seguir leyéndome!!

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