Unos Premios Goya 2015 decepcionantes

Como seguramente ya sabréis todos, La isla mínima, de Alberto Rodríguez, ha sido la clara triunfadora de la 29 edición de los Premios Goya 2015, con 10 cabezones. Entre ellos, los más importantes de la ceremonia: mejor película, director y guion original.

No es que estos galardones lleguen por sorpresa, más bien eran bastante esperados, aunque eso no signifique que sean los más acertados.

Antes de nada, aclaremos ciertas cosas, La isla mínina es una buena película, con una excelente producción, una fantástica fotografía (éste sí, premio muy merecido) y un estupendo plantel de actores. No obstante, no es una excelente película y, en mi opinión, no se merece ganar el máximo galardón de la Academia de Cine española. La isla mínima tiene muchas virtudes, se trata de un interesante y entretenido thriller, que muestra muy acertadamente la transición entre la España fascista de Franco y la España moderna durante los primeros años de democracia. Esta transición se hace patente también en la pareja de policías protagonistas: Juan (Javier Gutiérrez), representante de la vieja escuela y el reciente pasado oscuro de nuestro país, y Pedro (Raúl Arévalo), que encarna la juventud, las nuevas ideas y la esperanza de un mundo mejor. La dirección artística y de producción son excelentes, así como la fotografía, que merece un capítulo aparte. No obstante, todas estas virtudes no consiguen que se convierta en una extraordinaria producción, y la decepción llega cuando es más que patente que competía con auténticas maravillas del calibre de Magical Girl y esa pequeña joya que es Loreak.


Magical Girl (os invito a leer aquí la crítica) es un filme valiente, arriesgado, original, diferente de lo que acostumbramos a ver en pantalla. Quizás es demasiado osado, demasiado independiente para los gustos generales del gran público o quizás le ha pesado triunfar, muy merecidamente, en el Festival de San Sebastián, pero es increíblemente injusto que esta maravilla se haya ido casa con un único galardón bajo el brazo (Mejor Actriz Protagonista para Bárbara Lennie).

Como manifiestamente injusto es que Loreak (podéis leer la crítica aquí) se haya ido de vacío. Pero, claro, una pequeña producción independiente rodada en euskera tenía todas las de perder en la fiesta del cine español, a pesar de su calidad.

Otra muestra es el caso del Goya a la Mejor Actriz Revelación. Nerea Barros realiza un buen papel en la gran triunfadora, pero no puede compararse con el excelso trabajo de Ingrid García Jonsson en Hermosa juventud, de Jaime Rosales.

Que una producción como El niño, un thriller muy bien documentado, con un monstruo de la interpretación como Luis Tosar, pero que resulta lento y tedioso en varias partes de su metraje, con un protagonista (Jesús Castro) que carece del carisma necesario para el personaje y con una historia de amor metida con calzador, vaya a pasar a la “historia” como ganadora de 4 Goyas (aunque sean técnicos), mientras Loreak y Magical Girl se van (esta última, casi) de vacío, es síntoma de que algo no ha funcionado bien.

Menos mal que, como consuelo, la Academia acertó al otorgar el premio de la mejor película europea a Ida, de Pawel Pawlowsky.

Podéis consultar la lista con todos los galardones de la 29 edición de los Premios Goya 2015 aquí:

Mejor película:
– ‘La isla mínima’, de Alberto Rodríguez

Mejor dirección:
– Alberto Rodríguez por ‘La isla mínima’

Mejor interpretación femenina protagonista:
– Bárbara Lennie por ‘Magical Girl’

Mejor interpretación masculina protagonista:
– Javier Gutiérrez por ‘La isla mínima’

Mejor película documental:
– ‘Paco de Lucía: la búsqueda’

Mejor película Iberoamericana
– ‘Relatos salvajes’ de Damián Szifron

Mejor dirección de producción:
– Edmon Roch, Toni Novella por ‘El Niño’

Mejor película de animación:
– ‘Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo’

Mejor guión original:
– Alberto Rodríguez, Rafael Cobos por ‘La isla mínima’

Mejor guión adaptado:
– Clare García, Cristóbal Ruiz, Javier Fesser por ‘Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo’

Mejor actor revelación:
– Dani Rovira por ‘Ocho apellidos vascos’

Mejor canción original:
– ‘Niño sin miedo’ de David Santisteban, India Martínez, Riki Rivera por ‘El Niño’

Mejor música original:
– Julio de la Rosa por ‘La isla mínima’

Mejor interpretación femenina de reparto:
– Carmen Machi por ‘Ocho apellidos vascos’

Mejores efectos especiales:
– Guillermo Orbe, Raúl Romanillos por ‘El Niño’

Mejor dirección novel:
– Carlos Marques-Marcet por ‘10.000 Km’

Mejor interpretación masculina de reparto:
– Karra Elejalde por ‘Ocho apellidos vascos’

Mejor cortometraje de ficción español:
– ‘Café para llevar’ de Patricia Font

Mejor cortometraje documental español:
– ‘Walls (Si estas paredes hablasen)’ de Miguel López Beraza

Mejor cortometraje de animación español:
– ‘Juan y la nube’ de Giovanni Maccelli

Mejor dirección de fotografía:
– Álex Catalán por ‘La isla mínima’

Mejor sonido:
– Marc Orts, Oriol Tarrago, Sergio Bürmann por ‘El Niño’

Mejor dirección artística:
– Pepe Domínguez por ‘La isla mínima’

Mejor montaje:
– José M. G Moyano por ‘La isla mínima’

Mejor actriz revelación:
– Nerea Barros por ‘La isla mínima’

Mejor maquillaje y/o peluquería:
– Carmen Veinat, José Quetglas por ‘Musarañas’

Mejor diseño de vestuario:
– Fernando García por ‘La isla mínima’

Mejor película europea:
– ‘Ida’ de Pawel Pawlowsky

5 Comments on “Unos Premios Goya 2015 decepcionantes”

  1. Ojalá una conversación distendida dándote la lista que entre unos amigos y yo hicimos a la salida de su pase en el Festival de San Sebastián de todos los fallos de guión de La Isla Mínima, una película fallida, soporífera y, en definitiva, mala, que salvan el buen hacer de Álex Catalán en fotografía, Alberto Rodríguez en la dirección y Julio de la Rosa en la música. Los actores me parecían del todo inexpresivos, desde un Antonio de la Torre inexplicablemente mustio, pasando por un Raúl Arévalo al que no le sale la vena intensa, pasando por un Jesús Castro que, en fin, es Jesús Castro y viene de la escuela de actores con el ceño fruncido el 100% del metraje o una Nerea Barros que lloró más recogiendo el Goya que cuando a su personaje le dicen que le han matado a las hijas. A excepción de Javier Gutiérrez, y eso que su personaje me parecía un total sinsentido desde el momento en el que mea sangre, tiene alucinaciones de pájaros y en un momento dado, no se sabe muy ben por qué razón, se vuelve él el conciliador y el de Raúl Arévalo el violento, en uno de los peores arcos dramáticos que he visto en pantalla.

    Sin llegar a ser el peor guión que he presenciado (ese dudoso honor lo ostentará por siempre Prometheus), el de La Isla Mínima, con hasta tres Deus Ex Machina, que bien podrían los policías resolver el caso de brazos cruzados en su oficina porque les vienen a ver para darles las pistas, o el hecho significativo de que las madres de las niñas de ese pueblo no es adviertan después de la segunda muerte que si salen con el puto Jesús Castro acaban muertas me parece demencial.

    En fin, ya paro. Y larga vida a Magical Girl!

    1. Bueno, no te falta razón! A mí el mayor error de guion me parece las ilógicas relaciones entre todos los participantes o colaboradores del crimen, que para mí no tienen la más mínima lógica o sentido.
      Sin embargo, quitando ese y algún otro error (como lo que comentas de Jesús Castro), la verdad es que la película sí me gustó. Pero claro, no para darle ningún premio (menos el de fotografía), y mucho menos para arrasar en los Goya. Estoy segura que en un segundo visionado se verán más errores de los que hablas. Pero prefiero quedarme, de momento, con la sensación de que es un entretenido thriller. El error mayúsculo es pensar que es algo más que eso, por lo menos en mi opinión.
      Como bien dices, larga a vida a Magical Girl!! Al menos, algunos pocos sabemos quién se merecía de verdad esos premios.
      PD: totalmente de acuerdo con respecto a Prometheus, debería estar penado por ley hacer primero una precuela de Alien y después una continuación de tal despropósito.
      Gracias por el comentario!!
      Beatriz

  2. Querida Beatriz y colaboradores de Bollacos.com.
    Hace mucho tiempo que deje de preocuparme por entender los premios de los grandes certámenes cinematográficos. Y hablo tanto de Goyas, como de Oscars o de Leones y Palmas de Oro, etc., etc. En muy contadas ocasiones estoy de acuerdo con el resultado de estos premios y casi siempre tengo una sensación de decepción en una de estas dos variantes: o no logro entender porque son premiadas algunas películas (siempre calificadas como Obras Maestras por los sesudos miembros que componen los jurados del Certamen) o la película que para mi tendría que ser elevada al Olimpo cinematográfico pasa del todo desapercibida y no es mencionada ni de pasada por el Jurado. No obstante, nada que objetar ya que reconozco que el problema es mío y solo mío: mi cultura cinéfila no es lo suficientemente amplia como para comprender ciertas “obras maestras” y me tengo que conformar con analizar sesudamente la película de la tarde de los fines de semana de Antena 3. Esto último me esta dejando mis secuelas, no creáis…
    En el caso que nos ocupa, no puedo opinar sobre la calidad de las películas premiadas, porque no he tenido la oportunidad de verlas. Como tampoco de las que citáis en vuestros comentarios y en el blog, pero me fío completamente de vuestro criterio. No obstante, yo creo que el problema de los Premios Goya es que están muy condicionados por quien pone el dinero para producir las candidatas a estos premios. No se si es que soy muy mal pensado, que lo soy, pero de unos años a esta parte, la mayoría de las películas que copan las nominaciones y, posteriormente, los premios Goyas (salvo en contadas excepciones) han sido “sufragadas” por alguno de los grandes grupos televisivos (Antena 3, Telecinco, Canal Plus, TVE). Me temo que estos grandes grupos ejercen su poder de “persuasión” para que su inversión termine siendo los más rentable posible. Hasta aquí nada que reprochar, muy loable su preocupación por el bien de nuestro cine patrio. Pero, claro, esto deja fuera de juego a productos de presupuesto más modesto, pero muchas veces, de mayor calidad técnica y artística , que no tienen el poder “mediático” que tienen sus hermanos mayores. Cierto es que, quien concede los galardones es la Academia del Cine Español y que ella debería velar por la calidad de los premiados, pero como dijo Quevedo, Poderoso Caballero es Don Dinero. En esas estamos y así nos va.
    Un saludo a todos y gracias por vuestra labor.
    David Caridad.

  3. Hola, Beatriz:

    No había tenido todavía ocasión de leer este post y quizá haya sido una suerte, porque justo ayer, durante la gala de los Oscar, hablaba con un compañero sobre algo que a ambos nos horroriza y sobre lo que tú haces referencia aquí: cuando hablas de El Niño, dices ” (…) ganadora de 4 Goyas (aunque sean técnicos)”. Sé que lo de “técnicos” no lo has dicho en un tono peyorativo, ni muchísimo menos; entiendo también que no son premios “populares”; el problema es, precisamente, que no lo son y la gente tiende a valorar solamente tres o cuatro premios (mejor actriz y actor, mejor película y director y, como mucho, el guion). No está en nuestra mano educar a la población y hacerle entender la grandísima importancia de los efectos especiales y el sonido (por poner ejemplos de premios que se llevó El Niño) pero nosotros, como críticos o periodistas, o simplemente como gente que escribe un blog, debemos procurar evitar usar ese tipo de expresiones para que no calen (más todavía) en el público.
    No es una crítica esto que te digo; repito que entiendo por qué lo escribiste y con qué intención, del mismo modo que escribimos muchas veces con un lenguaje sexista por muy feministas que nos sintamos. Pero, entiéndeme, como productora procuro evitar este tipo de cosas. Y, es más, estoy totalmente de acuerdo con el Goya a Mejor Sonido para El Niño, porque si algo bueno tiene, es un sonido que te traslada a un helicóptero hundido en el Estrecho. Y la Dirección de Producción también me parece loable. Pero eso no lo convierte en un peliculón, claro que no.
    Por lo demás, estoy totalmente de acuerdo contigo. Como sabes, por mi publicación sobre A Esmorga, también estoy irritada por las nominaciones y por los propios premios (y eso que ni siquiera he visto La isla mínima; me da pereza); que Dani Rovira se haya llevado un Goya cuando no interpreta ningún papel (porque es el mismo cómico de siempre; un cómico fantástico que, de actor, no tiene nada) me parece uno de los ejemplos más claros.
    Pero así es todos los años y así seguirá siendo, porque los premios no los llevan las mejores películas, sino las que tienen a la distribuidora más rica, las que salen en promos de Mediaset o las que están producidas por ex presidentes de la Academia. En fin.

    1. Hola Sabela
      Muchas gracias por tu comentario, siempre viene bien recibir otro punto de vista. Y tengo que decir que tienes razón. Por supuesto, como bien dices, no quise emplear lo de premios técnicos de manera peyorativa; estoy de acuerdo contigo en que son muy importantes y que deben defenderse y alabarse.
      Me refería a que hay producciones que pueden merecer justamente premios técnicos, pero que no resultan buenas películas porque falla la historia, el guion, los intérpretes o el director. Por ejemplo, es probable que producciones como Transformers puedan merecer, muy justamente, ciertos premios técnicos, pero desde luego nunca podrían recibir un premio a mejor película, director, etc. No es que los premios técnicos sean menos importantes o valiosos, sino que, como tú misma dices, que una producción destaque en un apartado técnico, por muy loable que éste sea, no la convierte en una buena película.
      Es el caso de La isla mínima, más que merecido Goya a la Mejor Fotografía, que es maravillosa. Pero eso no significa que sea la mejor película del año.
      Muchas gracias por tu acertado “tirón de orejas”, tendré más cuidado de ahora en adelante 🙂
      Beatriz

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